Valeria – La serie que nadie pidió pero que todas necesitábamos

 

Un buen día explorando el catálogo de Netflix me topé con Valeria. Al principio no le di mucha importancia. Pensé que sería otra serie aburrida y nimia para echar el rato de domingo por la tarde. Me equivocaba y mucho. Y nada me da más satisfacción que equivocarme prejuiciosamente y admitirlo después.

 


Valeria es un soplo de aire fresco en nuestras vidas. Es imposible no sentirte identificada. Valeria es ¿drama? ¿comedia? No lo sabría definir bien. Es una serie de situaciones con las que todas nos hemos sentido 100% identificadas alguna vez. Es un canto a la amistad. Una oda a valorar a las amigas por encima de los chicos; porque los chicos vienen y van pero las amigas siempre permanecen.

Valeria es un retrato de la sociedad moderna en el que se dejan ver nuestras inseguridades y miedos como mujeres modernas e independientes.


Nuestra protagonista es natural y humilde. Una antigua estudiante de filología que quiere ser escritora por pasión aún sabiendo que es muy difícil ganarse la vida de este modo. A la pobre todo parece salirle mal. Como buena estudiante de filología es una romántica empedernida que busca vivir un romance intenso de película de Hollywood pero a la que la realidad golpeará en más de una ocasión.



Todas las amigas de Valeria son geniales. Cada una representa un tipo de personalidad con la que o bien nos hemos identificado en algún momento puntual o tenemos a una amiga con esas cualidades. Sea como fuere, es imposible no pensar que la pantalla es un reflejo de tu propia vida y no puedes parar de mirar esta serie y sus idas y venidas.

La serie se desarrolla en Madrid, dejándonos ver las increíbles vistas que ofrecen las terrazas chic on top of the tallest buildings del centro de la capital. En la serie se cuenta el día a día de Valeria y sus amigas las cuales tienen sus problemas de dinero, amor, trabajo…


A lo largo de la serie aparece el personaje apolíneo de Max Iglesias también conocido como Víctor. A la vez que nos deja impactadas por su belleza y sus ojazos azules, nos produce una gran sensación de rechazo. Y es que, el tipo es de lo más arrogante e imbécil que te puedes echar a la cara. Va con ese semblante de “chico misterioso” el cual no tiene por qué darle explicaciones a Valeria ni hablar de sentimientos. Es un cuadro de hombre tóxico que más allá de ser el novio florero el cual pasear para que te digan lo guapo que es, no sirve para mucho más. El tipo es un inmaduro con dinero que está acostumbrado a obtener lo que desea en el momento y no tiene claro lo que quiere hacer con su vida. Y claro, con esta personalidad nos vuelve loca a nuestra querida y despistada Valeria.



El mérito de esta trepidante historia lo tiene, por supuesto, su escritora Elísabet Benavent de la cual me he hecho lectora habitual porque me encanta el realismo que le da a sus relatos amorosos. Elisabet no acostumbra a contar historias de amor de Disney, ella les da el toque realista que suelen tener las parejas de hoy. 

No haré spoilers, pero tanto si eres chica y quieres pasar un buen rato, como si eres chico y quieres entender un poco más cómo pensamos y sentimos las mujeres, no dejes de ver esta fabulosa serie.

 

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