Mi reno de peluche: disección sobre el auto-desprecio y la toxicidad
A diferencia de lo que estamos acostumbrados, Mi reno de peluche presenta a una mujer acosadora que persigue y atormenta a un chico británico al que conoce en un bar. En ciertos momentos es un poco incómoda de ver, pero esa es precisamente su mayor virtud. A diferencia de otros thrillers de acoso donde el villano, a parte de ser un hombre también es una mente maestra criminal, aquí nos enfrentamos a una realidad mucho más triste y desoladora: la salud mental deteriorada y la desesperada necesidad de atención. Lo que empieza como una anécdota extraña en un pub de Londres —un té de cortesía para una mujer depresiva que dice no tener dinero— se transforma rápidamente en una espiral de miles de correos electrónicos, persecuciones por la calle y un hostigamiento que asfixia. Sin embargo, lo que realmente te vuela la cabeza como espectador no es solo la persistencia de Martha, sino la reacción de Donny, el protagonista. ¿Por qué, a pesar del miedo, él no puede dejar de alimentarl...